Guía completa

¿Hidráulica, electrohidráulica o eléctrica?

Lo primero es saber qué tipo de dirección lleva el coche:

  • Hidráulica: una bomba accionada por el motor empuja líquido para ayudar a girar. Las averías típicas son fugas, bomba ruidosa y líquido gastado.
  • Electrohidráulica: igual, pero la bomba la mueve un motor eléctrico. Se suma la posibilidad de fallos eléctricos.
  • Eléctrica: un motor eléctrico en la columna o en la cremallera ayuda al giro. No hay líquido. Los fallos son de sensores, cableado o centralita.

Con el modelo te decimos cuál es la tuya.

Lo que hace la costa

Las rótulas y la cremallera tienen fuelles de goma que las protegen. Cuando se rompen, entra suciedad y humedad. En Málaga, con aire húmedo y salino, el interior de una rótula o de una cremallera desprotegida se oxida y se desgasta mucho antes. Por eso, en cada revisión miramos esos fuelles.

Bordillos y holguras

Los golpes contra bordillos al aparcar, tan comunes en calles con poco espacio, cargan las rótulas y los axiales. Con el tiempo aparece juego en el volante, el coche no va recto y los neumáticos se gastan por un lado.

El testigo de dirección

En direcciones eléctricas, si se enciende el testigo, la asistencia puede desconectarse y el volante quedarse muy duro. Es una situación incómoda y, en una maniobra, peligrosa. Si te pasa, conduce despacio hasta el taller o llámanos.

Después de la reparación

Se alinea siempre que se cambian rótulas, axiales o la cremallera. En coches con control de estabilidad, si el sensor de ángulo de volante pierde la referencia, se calibra con diagnosis.

Un caso típico

Utilitario de ciudad con el volante cada vez más duro al aparcar. Dirección electrohidráulica. El líquido está bajo y oscuro, y hay una pequeña fuga en un tubo. Se cambia el tubo y el líquido y la dirección recupera la suavidad.

Pide cita por WhatsApp si notas la dirección distinta.