Guía completa

Un líquido que se estropea sin que lo notes

El líquido de frenos tiene una característica que lo hace delicado: absorbe agua. No se nota a simple vista ni en el uso diario, pero cada año que pasa contiene más humedad. Y el agua hace que el líquido hierva a menor temperatura.

¿Cuándo importa eso? En una bajada larga, cuando los frenos se calientan. En Málaga hay unas cuantas: la A-45 desde el Puerto de las Pedrizas, la carretera de los Montes, la bajada desde urbanizaciones de la sierra. Si el líquido hierve, se forman burbujas y el pedal se va al fondo.

La humedad local

En una ciudad costera y húmeda, el proceso es más rápido. Por eso recomendamos respetar el intervalo del fabricante, normalmente cada dos años, y medir el estado del líquido en cada revisión.

Cómo lo hacemos

  1. Medimos el contenido de humedad.
  2. Vaciamos el líquido viejo.
  3. Llenamos con el tipo que indica el fabricante (DOT 4, DOT 4 de baja viscosidad o el que corresponda).
  4. Purgamos rueda a rueda. En algunos coches con ABS hace falta la máquina de diagnosis para purgar el grupo hidráulico.

Los purgadores

En coches de la costa, los tornillos purgadores de las pinzas a veces están agarrotados por óxido. Lo comprobamos y, si alguno no afloja, te lo explicamos antes de seguir.

Un caso típico

Coche que va a menudo a una casa en la sierra. El conductor nota el pedal algo más largo en las bajadas. El líquido tiene la humedad muy por encima de lo recomendable y lleva años sin cambiar. Se sustituye con purga completa y el pedal recupera firmeza.

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