Guía completa
Un servicio donde manda el detalle, no la velocidad
La restauración de un clásico funciona con otra lógica que el resto del taller: aquí no se trata de entregar rápido, sino de hacer bien cada fase, respetar la originalidad cuando es posible y dejar constancia fotográfica de cada paso para el historial del coche. Algunos clientes traen su clásico por su valor económico —modelos que se revalorizan con los años—, otros por un valor puramente sentimental: el coche del padre, el primer coche que tuvieron, un modelo que compraron de jóvenes. En ambos casos el planteamiento es el mismo: trabajo meticuloso y presupuesto claro por fases.
Tres niveles de restauración
Estética parcial (1.500-4.000 €): intervenciones en zonas concretas — eliminar óxido en paragolpes o pasos de rueda, pintar las piezas afectadas o el coche completo, recuperar cromados visibles y renovar las gomas exteriores. Mecánica más estética (4.000-10.000 €): además de lo anterior, se revisa y conserva la mecánica — aceites, filtros, gomas y latiguillos, sistema eléctrico y frenos, dejando el coche listo para uso ocasional con garantías. Integral tipo concurso (8.000-25.000 €+): desmontaje total, restauración o sustitución de cada componente, búsqueda de piezas originales o NOS, pintura con el código exacto de la época y documentación completa — pensado para exposiciones y concursos de elegancia.
Lo que más condiciona el plazo: las piezas
Algunos modelos tienen un mercado de repuestos vivo (SEAT 600, Ford clásicos, BMW E30). Otros exigen buscar durante meses una pieza concreta en el extranjero. Trabajamos con proveedores especializados en clásicos europeos, y cuando no hay pieza original disponible, valoramos con el cliente entre stock nuevo antiguo (NOS), reproducciones certificadas, piezas usadas en buen estado o adaptaciones desde un modelo similar de la misma marca.
Originalidad o uso real: una decisión que se toma junto al cliente
Para concurso o valor de colección: máxima originalidad, mecánica original aunque sea menos fiable, pintura con código exacto, tapicería de época. Para uso real: algún compromiso práctico —filtros más eficientes, gomas modernas equivalentes, conversión a sin plomo si el motor lo pide— que no renuncia a la esencia del coche pero sí lo hace más fiable para salir con él de vez en cuando.
El presupuesto y la documentación, fase a fase
Antes de empezar, cada fase —chapa, pintura, mecánica— tiene su propio presupuesto por escrito, así que sabes exactamente qué estás pagando en cada momento del proceso, en vez de una cifra global difícil de desglosar. Al terminar, entregamos el registro fotográfico completo junto con la factura de cada fase: útil como historial del coche si algún día decides venderlo, y como referencia para cualquier reparación futura.